jueves, 16 de junio de 2016

MANIFIESTO 15J #CERREMOSLOSCIEs

Los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) son instalaciones policiales donde se retiene a los extranjeros que van a ser expulsados del país, durante un máximo de 60 días, según lo previsto en la vigente Ley de Extranjería. Existen desde los años noventa y actualmente el Ministerio del Interior dispone de ocho CIE en funcionamiento tras los cierres en 2012 de los centros de Fuerteventura (por desocupación) y de Málaga, (por su insostenible estado arquitectónico). El de Barcelona también se encuentra actualmente cerrado por obras.   
cartel y concentración 15J 2016
Los CIE son una pieza fundamental en el aparato de control fronterizo y han sido siempre un agujero negro en nuestra sociedad “democrática”, lugares donde cotidianamente se vulneran los derechos humanos de las personas allí internadas, la mayor parte de las cuales no han cometido otro delito que el haber intentado entrar en el país por un lugar distinto a los puestos fronterizos, no tener autorización para residir en España o haberla perdido.

Estos centros se venían rigiendo por un reglamento de 1999, que fue modificado en 2012, tras las presiones de la campaña ciudadana "Que el derecho no se detenga a la puerta de los CIE”, que intenta acabar con la situación de vulneración de derechos humanos, situaciones de malos tratos y muertes, deficiente atención sanitaria y oscurantismo que se da en esos centros. No han sido sólo las asociaciones civiles las que vienen o venimos protestando hace ya décadas por la situación en los CIE, sino que estos Guantánamo españoles han cosechado diversos pronunciamientos críticos de organismos tan dispares como el Consejo General de la Abogacía, diversos sectores judiciales y de la fiscalía o sindicatos policiales como el SUP. No sólo críticas en nuestro país, sino que España ha sido condenada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos o por el Comité de Derechos Humanos de la ONU.

Movilización 15J 2011 frente CIE Murcia
El CIE de Murcia, desde los años noventa del pasado siglo, cuando se abrió, hasta 2008, ha sido un ejemplo más de esta serie de hechos condenables: desde expulsiones sumarias a suicidios y denuncias recurrentes de malos tratos. Ha recibido críticas en varias ocasiones del Defensor del Pueblo en sus informes anuales. En él, se ha obstaculizado la labor de los abogados defensores e impedido el acceso a las ONG que lo han demandado en varias ocasiones. Por sus evidentes deficiencias, materiales y organizativas, fue cerrado en 2008 y volvió a abrir en 2010. A pesar de su reconstrucción y ampliación, de 60 a 148 plazas, las principales deficiencias criticadas seguían y siguen sin resolver y el CIE de Sangonera ha continuado recibiendo señalamientos críticos en diversos informes de la oficina del Defensor del Pueblo, como en 2011.

En 2013, tras varios e infructuosos intentos, nuestro colectivo consiguió una sentencia judicial que nos permitía por fin el acceso al CIE, al tiempo que se ponía en marcha también el preceptivo Juzgado de Vigilancia. Ello ha permitido que en los últimos tres años hayamos podido acompañar a los internos en la solución de algunos de los problemas que padecen tras esos muros enrejados y que hayamos podido fiscalizar las penosas situaciones e ilegalidades que padecen en su internamiento.

Presentación Informe CIE 2015
Las 148 plazas del CIE de Sangonera se destinan únicamente a la detención de hombres. En su gran mayoría, cerca del 90 por ciento, son hombres muy jóvenes, llegados en pateras procedentes principalmente de Argelia, y en algunos casos de Marruecos. Se trata de hombres jóvenes, detenidos en alta mar o al llegar las pateras a las costas de Almería o Cartagena tras un peligroso viaje en lanchas neumáticas sobrecargadas, tras un largo trayecto de unos 200 km, un viaje que, en los mejores casos, suele durar unas 20 horas y que en la mayoría de casos se puede prolongar hasta cuarenta horas.

Según los centenares de casos que hemos atendido en el pasado año, cerca de una tercera parte de los internos son menores de edad (los llamados MENA, Menores Extranjeros No Acompañados), que no deberían ser internados en un CIE, sino atendidos por los servicios de protección del menor de  la comunidad autónoma. Esta es la principal deficiencia e ilegalidad que hemos podido constatar en el funcionamiento del CIE murciano, donde no se vela por la obligada protección del menor, sino que se prima el intento de repatriarlo a toda costa, intentando obviar las pruebas que indiquen la efectiva minoría de edad. Además, según nuestros datos, coincidentes con los de la fiscalía de menores, se observa un incremento de estas llegadas de menores sobre años anteriores, duplicando las cifras respecto al año 2014.

Mientras los CIE sigan siendo una realidad opaca a los ojos de la sociedad, se seguirán dando las condiciones para la arbitrariedad policial y el no respeto a los derechos humanos que hemos venido denunciando. No podemos cerrar los ojos ante esta injusticia. Los derechos humanos deben estar garantizados para todas las personas y la privación de libertad es completamente desproporcionada frente a la falta de autorización de residencia. Por eso exigimos que dichos centros sean cerrados.

Lectura testimonios 15J 2016
Manifestamos que la consecuencia de esta situación está en la apuesta por construir una “Europa fortaleza”, una política basada en el blindaje de fronteras, control marítimo, expulsiones, etc.…, invirtiendo decenas de millones en la Agencia Europea para el control de las Fronteras (FRONTEX), de los que ya conocemos el resultado: dejan a miles de personas en situación irregular; favorecen el tráfico ilegal de personas; y provocan la tragedia de más muertes en el mar.

Hoy, 15 de junio de 2016, desde Convivir sin Racismo exigimos el cierre de todos los Centros de Internamiento de Extranjeros, el cese de las detenciones preventivas y controles selectivos hacia la población inmigrante y el final de una política europea de fronteras que favorece el tráfico de personas y empuja a la tragedia de más muertes en el mar. Reclamamos la firma y ratificación de la Convención Internacional para los Derechos de los Trabajadores Migrantes y sus Familias. También alzamos nuestra voz por que se respeten de forma íntegra e inmediata los derechos que asisten a todas las personas refugiadas que también intentan llegar a suelo europeo huyendo de conflictos bélicos o del hambre y la miseria. España y Europa deben cumplir con su propia legalidad vigente y cumplir con los derechos humanos que asisten a todas las personas independientemente de su lugar de nacimiento.
Por el derecho al asilo
Cerremos los CIES
Puentes, no muros.

Murcia 15 de junio de 2016

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