lunes, 10 de marzo de 2014

En memoria por los muertos en la frontera de Ceuta

En la noche del día 7 de Marzo de 2014, ante la sede de la Unión Europea en Madrid, cerca de dos centenares de ciudadanos celebraron un acto en memoria de los muertos en la frontera de Ceuta y en contra de las vallas, líneas imaginarias y políticas europeas que rechazan a quienes, empobrecidos, pretenden arribar a Europa.
A continuación ofrecemos el texto con el manifiesto leido en este acto y unas imágenes del mismo.



Del mar los vieron llegar y se burlaron. Olvidaron, primero, la compasión porque la prioridad en su trabajo era impedir que los náufragos llegasen a la orilla. Después, al grito de ¡cabrones!, perdieron la decencia. Luego, se escucharon los disparos. Y nos dejaron 13 muertos, 43 heridos, y una sola certeza: que las fronteras matan.
Mienten cuando aseguran que todo es falso, “salvo alguna cosa”. Mienten cuando dicen que apuntaban al aire. Cuando afirman que “no les consta”, cuando sonríen sin pudor y cuando callan. Cuando condecoran a la Virgen y se ocultan bajo su manto. Mienten con la boca llena. Contra toda evidencia. Mienten con todos los dientes.
Por eso, nada tan importante en estos días como pertrecharnos frente a sus mentiras. Estos tiempos complejos, de grandes desafíos, han de ser, más que nunca, tiempos para buscar verdades. Tiempos de convicciones.
Convencidos de que tenemos mucho que decir, mucho que hacer. Convencidos de que no podemos callar ante todo esto que pasa, que nos está pasando a cada uno de nosotros y a todos los demás. Convencidos de que somos humanos, somos hermanos. Que no hay fronteras para la vida
Los ojos absortos de los muertos vuelven hacia nosotros su mirada pidiendo justicia. Los ojos heridos de los mutilados piden futuro. No podemos dejar que la esperanza que soñaron repose para siempre en el mar donde habita el olvido...
Vamos a recoger sus sueños, como una antorcha, para alumbrar un mundo nuevo donde quepamos todos. Un mundo sin fronteras, ni alambradas de espino.
Por eso, unimos nuestras voces para decir que NO. No a las barreras que nos separan. No a las armas que apuntan a quienes huyen del hambre y la miseria. No a las cuchillas que hieren y matan. No queremos una frontera militarizada para defender la fortaleza europea frente a un mar de miseria. Y nos negamos a que siga creciendo la cifra de ahogados en el Mediterráneo.


Hemos de construir de otra manera la economía y hacer, entre todos, un mundo más habitable, porque en ello nos jugamos el futuro.
Las migraciones existen desde que el ser humano está sobre la Tierra y ni las alambradas, ni las cuchillas, ni los disparos las van a detener. Solo servirán para aumentar el sufrimiento, el odio y la injusticia. Esta Tierra es de todos: hombres y mujeres sin distinción de razas. Y el mar nos invita al encuentro con los otros.
En los momentos clave de la Historia, las grandes migraciones enriquecieron y dignificaron a los países de acogida.
Digamos, pues, que NO a quienes siembran en nuestra sociedad el miedo al otro. NO a los que tratan de vendernos los efectos "benéficos" de sus disparos y sus jodidas "concertinas". 


Digamos, tan alto y claro como alcance nuestra voz, NO.
 
NO en nuestro nombre. No hay fronteras para la vida.



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