domingo, 16 de febrero de 2014

MANIFIESTO DE LA CONCENTRACIÓN DEL DIA 16 DE FEBRERO, EN HOMENAJE A LAS PERSONAS MUERTAS EN CEUTA TRATANDO DE CRUZAR LA FRONTERA.



El pasado 6 de febrero un amplio grupo de personas migrantes de origen subsahariano intentaba cruzar la frontera hispano-marroquí en Ceuta, algunos se echaron al mar para intentar evitar a los agentes marroquíes y españoles que querían impedirlo. La extrema violencia de la intervención practicada por la Guardia Civil, bajo las órdenes del Delegado del Gobierno y el Ministerio del Interior, se saldó con la muerte de 15 personas y un número de desaparecidos sin determinar.



Los testigos que sobrevivieron hablan de numerosas ilegalidades: disparos de balas de goma y botes de humo dirigidas hacia las personas que aún estaban en el agua, violencia física desmedida a las personas que consiguieron salir y expulsiones ilegales a la frontera marroquí.
Las personas que acceden al territorio español deben ser tratadas conforme a la legislación española y europea de asilo y extranjería. Si se confirma que estas personas fueron devueltas a las autoridades marroquíes sin tener en consideración sus circunstancias individuales o sus necesidades de protección internacional, esto constituye una violación del principio de no devolución establecido en la Convención para de Refugiados de 1951, de la normativa europea de migración y asilo y de la Carta Europea de Derechos Fundamentales, que obligan a las autoridades españolas a garantizar el acceso a la protección internacional y a respetar el principio de no devolución a países donde puedan ser víctimas de persecución o de trato inhumano y/o degradante.

Las muertes del pasado fin de semana tienen rostro, tienen nombre (Ibrahim, Keita, Larios, Armand, Blasie, Yves,...) e historias de vida que nos hablan de la injusticia, la pobreza, el esfuerzo y un gran deseo de libertad y dignidad para sus familias. Y todas ellas se suman a las miles de personas que han fallecido en las fronteras fruto de unas políticas migratorias europeas que da la espalda a tan graves violaciones de los derechos humanos en sus fronteras exteriores y condenan a las personas migrantes a la clandestinidad y al maltrato cotidiano por parte de las instituciones.
Y nos concentramos hoy en Murcia, porque nos negamos a aceptar con resignación esta realidad que nos indigna y avergüenza y queremos denunciar los hechos ocurridos y exigir:

- El cese inmediato de cualquier práctica que pueda poner en peligro la vida de las personas y que impida su acceso a la protección internacional.
- Una completa e independiente investigación por parte de las autoridades competentes, sobre las muertes ocurridas en Ceuta.
- La dimisión del Ministro del Interior, Delegados del Gobierno y responsables del operativo, por su incapacidad para proteger la vida de estas personas.
Tiempo de silencio y recogimiento en recuerdo de las victimas

¡Ninguna persona 
es ilegal!

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